Telč, 25 años entre la élite arquitectónica mundial

Un cuarto de siglo ha transcurrido desde la inscripción del centro histórico de Telč en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Una pintoresca plaza con un palacio de cuento de hadas, rodeada de coloridas casas renacentistas, arcadas, fuentes y estatuas. Este ambiente histórico apenas intacto añadió en 1992 a la ciudad de Telč entre los tesoros del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su alcalde Roman Fabeš, explicó a Radio Praga la particularidad de esta urbe, situada a mitad de camino entre Praga y Viena.

Alcalde de Telč, Roman Fabeš, foto: Ondřej TomšůAlcalde de Telč, Roman Fabeš, foto: Ondřej Tomšů “Creo que es uno de los centros históricos checos y, quizás europeos, mejor conservados. No hay muchas ciudades sin edificios que no estropeen su carácter histórico. Las obras realizadas, por ejemplo, en la cercana ciudad de Havlíčkův Brod, donde derrumbaron una parte de la Plaza Mayor, o en el centro histórico de Jihlava, donde construyeron un centro comercial, alteraron totalmente su coherencia histórica. En Telč no ha ocurrido esto, creo que eran conscientes de la particularidad de la urbe”.

Esta consciencia quedó demostrada en 1970 con la declaración del casco histórico de Telč como Reserva Nacional, un paso previo a la inscripción en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que ha convertido a la ciudad en una marca de prestigio, considera el alcalde.

“Seguramente hemos aparecido en guías turísticas internacionales. Muchas agencias de viajes buscan exclusivamente las zonas geográficas de la UNESCO. De cierta forma, este título abre la puerta en las negociaciones sobre el cuidado de monumentos y concesión de recursos financieros. Aunque no quiere decir que encontrarnos en la lista de la UNESCO nos garantice un dinero fácil, como muchas ciudades y personas piensan”.

Telč, foto: Ondřej TomšůTelč, foto: Ondřej Tomšů Como todas las demás urbes e instituciones, Telč tampoco evade un procedimiento burocrático a la hora de pedir subvenciones. De hecho, el incremento de la burocracia es el único inconveniente ocasionado por la inscripción en la lista de los monumentos más apreciados del mundo, apunta el alcalde.

“En esencia, la administración ha aumentado porque tenemos que elaborar reportes de control para el Ministerio de Cultura, que se envían después a París. En cuanto al cuidado de los monumentos no han surgido cambios, quizás solamente todos los procedimientos son ahora más observados”.

El título de la UNESCO no causó entusiasmo

Roman Fabeš admite que la inscripción en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO no fue demasiado aplaudida por los habitantes de Telč, quienes vacilan en aceptar nuevas tendencias.

Telč, foto: Ondřej TomšůTelč, foto: Ondřej Tomšů “Telč es una ciudad muy conservadora y quizás por esto se ha conservado tanto. La inscripción en la UNESCO causó más bien preocupaciones por el futuro del cuidado de monumentos, el turismo, etcétera. La gente tardó mucho en darse cuenta de que desarrollar el sector de los servicios les beneficiaría. Sinceramente, hoy día la calidad de algunos servicios no es de las mejores. Quizás está mal, quizás no, porque algo que tarda en desarrollarse puede resultar finalmente más estable”.

Telč siempre ha contado con alta asistencia y los números desde su inscripción no oscilan demasiado. Según el alcalde, más que el número de visitantes ha cambiado su tipo. Hasta la Revolución de Terciopelo se dirigían a Telč numerosos grupos organizados, hoy día las visitas son individuales, de personas más interesadas en la historia y la arquitectura.

Telč no apuesta exclusivamente por la belleza de sus monumentos, sino que trata de atraer a los turistas también con una amplia oferta cultural destinada a personas de todas las edades, explica Roman Fabeš.

Telč, foto: Ondřej TomšůTelč, foto: Ondřej Tomšů “Hemos abierto para el público el subterráneo de la Plaza Mayor, tenemos la Casa de Telč (Telčský dům) con atracciones interesantes, una galería de arte, un museo tecnológico con una exposición de la historia de ferrocarriles, y otras instalaciones de entretenimiento. También reconstruimos el techo y la armadura de la Torre del Espíritu Santo, que es el monumento más antiguo de Telč, y planeamos abrir allí una nueva exposición turística interactiva que llevará a los visitantes por toda la torre y presenta diferentes estilos arquitectónicos de la ciudad, desde el pasado hasta la actualidad”.

Para dar a conocer toda la región, en 2006 nació el proyecto 'La Región Renacentista' ('Region renesance'), que promueve los monumentos, museos, festivales o rutas de bici de cinco microregiones del área de Vysočina: Telč, Třešť, Dačice, Jemnice y Slavonice.

Otro de los atractivos de la zona es el Geoparque Nacional de Vysočina, que ofrece desde 2010 recorridos por las particularidades geológicas y senderos educativos locales, además de fomentar el desarrollo de un turismo respetuoso con el medioambiente.

Un palacio de cine

Con más de 100.000 turistas al año, el monumento más visitado de Telč es el Palacio, una joya renacentista decorada con esgrafiados. Sus interiores originales, que permanecen intactos son de acuerdo con su administrador, Bohumil Norek, su mayor atractivo.

Bohumil Norek, foto: Ondřej TomšůBohumil Norek, foto: Ondřej Tomšů “La persona que tiene el mayor mérito era el señor Zachariáš de Hradec, que en 1556 convirtió el castillo gótico en una residencia renacentista y la conectó con la ciudad de una forma monumental”.

Rodeado por cinco estanques, el palacio de Telč da la impresión de alzarse en una isla o de ser un castillo con foso. Esta particularidad lo convierte en un destino cada vez más popular entre los cineastas checos y extranjeros.

“La ventaja de Telč es su estilo renacentista de alta calidad, que atrae a muchos cineastas. Se realizan sobre todo rodajes de películas y documentales históricos, así como cuentos de hadas. Se han realizado aquí acerca de 250 rodajes”.

De la película 'La Princesa Orgullosa', fuente: NFADe la película 'La Princesa Orgullosa', fuente: NFA Entre ellos, los primeros cuatro episodios de la serie histórica canadiense 'Los Borgia' o la película de coproducción internacional 'Angelica', entre otros. Actualmente, el público puede ver una exposición de vestimenta y accesorios de escena de la película checa 'La Princesa Orgullosa' ('Pyšná princezna'), de cuyo rodaje en Telč se cumplen 60 años.

El público puede conocer asimismo el subterráneo del palacio y los niños pueden entretenerse en recorridos especiales, experimentando todo lo que debía saber un aristócrata en el siglo XVI.

En las fechas de Navidad se montará en el patio palaciego un mercadillo navideño, mientras que en verano la ciudad se animará con el festival 'Vacaciones en Telč' ('Prázdniny v Telči'), que durante dos semanas ofrecerá conciertos, exposiciones, talleres creativos y conferencias.