Se apagó la sonrisa de la ‘primera dama del folclore checo’

Le apodaban ‘la muchachita de Valaquia’, aunque los años de su adolescencia quedaron ya bastante atrás. Sin embargo, la sonrisa traviesa de muchacha joven le quedó a Jarmila Šuláková a lo largo de toda su vida. Incluso en los últimos meses, cuando la popular intérprete checa de música folclórica debió ser ingresada en un hospital, donde sucumbió a mediados de febrero de 2017 a una seria enfermedad.

Jarmila Šuláková, foto: public domainJarmila Šuláková, foto: public domain Jarmila Šuláková solía decir que las canciones son el mejor medicamento para curar las dolencias, y este era su lema predilecto de toda la vida. Por medio de la interpretación de temas folclóricos compartía ese ‘medicamento’ también con todas aquellas personas que desearan escuchar su voz. Ella misma nunca se quejaba de nada, aunque la vida no le deparó puras alegrías.

Uno de los mayores golpes fue para ella la muerte de su hijo, quien falleció de SIDA a sus 47 años de edad, hace ya más de 10 años. El hijo Michal trabajaba en Canadá en un laboratorio y allí por mala suerte se pinchó con una jeringa infectada. Regresó a Chequia y se sometió a tratamientos, pero al final sucumbió a la enfermedad. Jarmila Šuláková iba a verlo con frecuencia al hospital, y hasta los últimos instantes de su vida le cantaba canciones folclóricas para aliviarle el dolor.

Šuláková se inspiraba en su tierra natal, la región de Valaquia

Šuláková nació en 1929 en la ciudad de Vsetín, situada al pie de los montes Beskydy, en el norte de Moravia. La región natal de la cantante, llamada Valaquia, se caracteriza por hermosas canciones folclóricas y un característico dialecto.

La futura cantante escuchaba música y canciones desde su infancia, ya que su madre, quien era actriz y cantante, tenía una hermosa voz y le gustaba cantar, y su padre tocaba acordeón, saxofón y trompeta. Y Jarmila Šuláková siguió el ejemplo de sus padres y a sus 18 años grabó sus primeras canciones en un estudio en Ostrava.

Šuláková cantaba con amor, pero esa no era su profesión

Sin embargo, al canto no se dedicó de forma profesional, sino que fue su mayor afición. Aprendió el oficio de costurera, pero más tarde, en 1950 fue a trabajar a una tienda de discos donde se quedó durante 35 años, hasta su jubilación. En su tiempo libre cantaba con diversos grupos, coleccionaba canciones populares que se heredaban por generaciones y se dedicaba a su familia.

Jarmila Šuláková con la Orquesta de la Radiodifusión de Brno, foto: Ota Nepilý, ČRoJarmila Šuláková con la Orquesta de la Radiodifusión de Brno, foto: Ota Nepilý, ČRo Šuláková comenzó a cantar en público con el grupo folclórico Vsacan, de Valaquia. Allí conoció a quien fuera su futuro esposo, Ludvík Schmidt, que tocaba violín. Según recordara la cantante en cierta ocasión, su esposo, además de un gran amor, le dio mucho también en lo profesional. Le enseñó a respirar correctamente para poder cantar, a frasear y a entonar bien.

Más tarde la cantante empezó a actuar con el elenco Kučera, y desde 1952 hasta 1993 se presentaba como solista con la Orquesta de Instrumentos Folclóricos de la Orquesta de la Radiodifusión de Brno. Con este cuerpo musical Šuláková recorrió el mundo entero, desde Japón, China y Vietnam, Bélgica, Gran Bretaña y Dinamarca, hasta Cuba, Canadá y Estados Unidos.

A pesar de interpretar exclusivamente temas folclóricos y de haberse convertido en la ‘primera dama del folclore checo’, Šuláková amaba también el jazz y la música clásica, sobre todo la de Bach, Beethoven y Mozart.

Largos años la cantante colaboró con la banda de música de címbalo Technik, de la ciudad de Ostrava, con la que se presentó en la Radio y la Televisión, así como en actuaciones al aire libre. Muchas de las canciones de ese grupo fueron compuestas por su director artístico Jan Rokyta, directamente para Jarmila Šuláková.

Con el grupo Fleret comenzó a colaborar al jubilarse

Foto: MultisonicFoto: Multisonic A partir de 1995, estando ya jubilada, Šuláková inició su colaboración con el grupo Fleret, orientada a la adaptación moderna de temas folclóricos. Este cierto cambio de estilo fue muy bien aceptado por el amplio público. Lo que Jarmila Šuláková nunca cambió fue la forma de vestirse para los conciertos. Usaba una vestimenta popular tradicional de su región natal, Valaquia, con muchas sayuelas y encajes. Con Fleret la cantante siguió repartiendo alegría y una hermosa sonrisa entre la gente hasta 2011, cuando a sus 82 años de edad decidió retirase del todo de los podios musicales.

Entre familia y amigos, sin embargo, seguía cantando de vez en cuando. En diciembre de 2016 tuvo que ser ingresada en un hospital, pero con su siempre dulce sonrisa en los labios afirmaba que con la llegada de la primavera mejoraría no sólo el tiempo, sino también su salud. No obstante, el destino no le permitió a Jarmila Šuláková alegrarse de la llegada de la primavera. La ‘primera dama del foclore checo’ falleció en el hospital de Vsetín el 11 de febrero de 2017 a la edad de 87 años.