El caso irresuelto de Jan Masaryk

En el aniversario de muerte de Jan Masaryk, heredero de la tradición política democrática que empezó en Checolosvaquia en 1918, recordamos su vida y gestión desde el Palacio Černínský.

El Palacio Černínský, foto: Ondřej TomšůEl Palacio Černínský, foto: Ondřej Tomšů El Ministerio de Relaciones Exteriores checo tiene quizá la ventura de funcionar en una monumental edificación de la segunda mitad del siglo XVII: el Palacio Černínský. Una de sus particularidades es que cuenta con un apartamento, ahora casa-museo de Jan Masaryk (1886-1948), en su momento destinado a ser la residencia del Ministro de Relaciones Exteriores. Sobre la idea de este espacio residencial dentro del Ministerio nos habla Pavel Šilený, nuestro guía durante el recorrido de Radio Praga por el palacio.

"Este apartamento fue abierto como parte del Ministerio en el año 1934, cuando terminó la reconstrucción del edificio a cargo del arquitecto Pavel Jának. Él presentó la idea de dedicar la segunda planta del Palacio Černínský para que funcionase exclusivamente como espacio privado de quien fuera Ministro".

El primero en disfrutar del piso fue Kamil Krofta (1876-1945), Ministro de la pre-guerra entre 1936 y 1938; luego, cuando el palacio fue tomado por los alemanes nazis, aquí vivió el primer protector de Bohemia y Moravia, Konstantin von Neurath.

El apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej TomšůEl apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej Tomšů Después de la Segunda Guerra Mundial se mudó al apartmento Jan Masaryk, como el primer ministro democrático de Asuntos Exteriores. El último ministro en habitar el apartamento fue Vlado Clementis (1902-1952).

Los años que van de 1945 a 1948, durante los cuales Jan Masaryk vivió en el apartamento y ejerció como Ministro de Relaciones Exteriores, fueron clave, pues bajo ese cargo le tocó vivir momentos históricos que determinarían el destino de la nación checoslovaca después de su liberación por parte del ejército ruso.

Tales años, de 1945 a 1948, corresponden a lo que los historiadores categorizan como la Tercera República de Checoslovaquia, etapa en la que el país se debatía entre las dos polaridades configuradas después de la Segunda Guerra: el Occidente democrático o el Oriente soviético.

Dicha etapa culminó con la toma de poder del Partido Comunista Checoslovaco en febrero de 1948 y, simbólicamente, con la muerte de Jan Masaryk muy poco tiempo después en el mismo recinto ministerial. Radio Praga inicia su homenaje a este personaje con un paseo por los interiores de lo que fue su morada mientras ejerció como Ministro de Asuntos Exteriores.

La casa-museo de Jan Masaryk

El apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej TomšůEl apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej Tomšů Lo primero que se siente al entrar al departamento es mucha amplitud y luz; amueblado sobriamente con cómodas, vitrinas, peinadoras y bibliotecas de madera. Nos comenta nuestro guía Pavel Šilený.

"Fue diseñado a lo grande destinado a ser un apartamento de lujo para el ministro. Contiene algunos elementos novedosos de aquella época, la arquitectura de la Primera República, por ejemplo, armarios empotrados, que ahora son algo común, pero en aquel entonces eran una novedad en el diseño o una ducha de masajes en el cuarto de baño".

El apartamento entrelaza la vida privada con la pública, lo que evidencia la presencia de un despacho, donde hallamos objetos de gran valor como lo son los libros y la biblioteca de Jan Masaryk.

El apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej TomšůEl apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej Tomšů Tras el despacho se encuentra una gran sala de reuniones que de vez en cuando se usa en la actualidad para encuentros formales, pero originalmente era un comedor para las cenas oficiales del ministro. Seguimos a nuestro guía, quien añade.

"La parte privada y de trabajo de este apartamento están separadas por el vestíbulo. Desde el vestíbulo encontramos pasillos hacia las partes para señoras y para señores del apartamento".

Ciertamente, como comentó nuestro guía uno de sus especiales atributos es la concepción espacial según el sexo. Tiene dos dormitorios y dos baños: uno para la mujer y otro para el marido. No obstante, hay pasillos de tránsito entre ambas partes.

En el dormitorio de Masaryk se encuentra un mobiliario que simula el original, que fue reformado en los años 90. Lo único original es un radio americano del año 1936, que todavía funciona.

Demasiado espacio para uno solo

El Palacio Černínský, foto: Ondřej TomšůEl Palacio Černínský, foto: Ondřej Tomšů Durante la temporada en la que Masaryk ocupó el apartamento del Palacio Černínský tenía una relación amorosa con la escritora estadounidense Marcia Davenport (1903-1996), quien vivía en Praga no muy lejos del palacio.

El entonces ministro, aunque con ocasionales visitas, bien sea personales u oficiales, vivía solo en un lugar que se le hacía demasiado grande. Sobre ello nos habla Pavel Šilený.

"Se sabe que no se sentía del todo cómodo aquí, pues es un piso muy amplio y grande, no es del todo acogedor. Vivía aquí solo y se cree que de alguna manera causó algún tipo de efecto en él. También se sabe que se ubicó en la parte más alejada de la sección privada del piso. No tenía problemas con ejercer sus funciones y recibir visitas oficiales en ciertas partes del piso como en este vestíbulo, más que en las divisiones digamos más representativas".

Nos dirigimos al cuarto de baño desde cuya ventana Jan Masaryk halló la muerte el 10 de marzo de 1948. Escuchamos a nuestro guía para algunos detalles sobre dicha ventana y unas teorías sobre el evento de su muerte.

El apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej TomšůEl apartamento de Jan Masaryk, foto: Ondřej Tomšů ʺPodemos abrirla: se ve que al nivel del piso hay afuera una cornisa que tiene 60 cm. Entonces una de las teorías es que él se tiró de la ventana por diversas razones, quizá miedo de que algo amenazara su vida y que sintió la presencia de alguien y que intentó irse a través de la cornisa porque ésta conecta toda esta ala y que desde la cornisa se resbaló, pero es solo una de las teoríasʺ.

Como causas de la muerte de Masaryk se han manejado en realidad principalmente dos teorías: que se trató de un suicidio o que alguien lo tiró y en este caso los principales sospechosos eran los comunistas debido a la fuerte tensión que había en el gobierno checoslovaco entre los defensores de la democracia y los que empezaban a creer en una nueva ideología abanderada por Rusia y que culminaría en totalitarismo.

Un caso oficialmente cerrado

Nuestro paseo por el apartamento de Masaryk termina en el patio donde se halló su cuerpo muerto en la mañana del 10 de marzo de 1948. Cuenta nuestro guía.

Aquí en este patio hay una placa que simboliza el lugar..., foto: Olga VasinkevichAquí en este patio hay una placa que simboliza el lugar..., foto: Olga Vasinkevich ʺAquí en este patio hay una placa que simboliza el lugar. En realidad, el lugar donde cayó el cuerpo de Masaryk está más allá, no exactamente donde está colocada la placa. La distancia del cuerpo de Masaryk al muro del palacio es una de las pruebas más importantes para legitimar la teoría del homicidio como la causa de su muerte, pues según el último resultado de la investigación de los años 2002-2003, se anunció que de haber sido un suicidio el cuerpo no hubiese caído en la posición en la que cayó ni a la distancia en la que se desplomóʺ.

Agrega Šilený que la teoría oficial manejada por el Estado es que se trató de un homicidio y de esa manera cerró el caso la policía en el año 2003, cuando se hizo la última investigación.

En la actualidad el piso permanece como un espacio de carácter museístico y de vez en cuando algunos de sus cuartos son usados como salones de reunión o salas de recepción.

En ocasiones ha sido usado por realizadores de películas y documentales. Según afirma nuestro guía, en los últimos años ha renacido un interés por los eventos históricos del año 1948 y por el mismo Jan Masaryk.

El peso del apellido Masaryk

Jan MasarykJan Masaryk No se puede entender a Jan Masaryk sin considerar su historia familiar. Era el hijo de un gran padre: Tomáš Garrigue Masaryk (1850-1937), quien había sido el padre fundador del Estado checoslovaco y primer Presidente de éste después de la disolución del Imperio Austrohúngaro.

Provenir de una línea familiar y política icónica en la historia de Checoslovaquia lo condicionó. En palabras del historiador Jan Němeček "su apellido fue su propia fatalidad". Nos explica,

ʺSiempre estuvo tras la sombra de la grandeza de su padre. Éste se esforzó por que su hijo siguiese sus pasos, pero en la práctica no fue del todo así. En primer lugar, había en Jan Masaryk tal vez un cierto trauma en cuanto a la relevancia de su padre y llevaba el peso de las misiones que éste ya había iniciado y que él debía terminar de cumplir, continuando de este modo con la tradición Masaryk. Cuando su padre murió le dijo: ʻRespalda a Benešʼʺ.

Edvard Beneš (1884-1948) sería el segundo presidente de Checoslovaquia, después del padre de Jan, T.G.Masaryk.

Bajo la presidencia de Beneš se dio la crisis de febrero de 1948, sucesos que los comunistas englobaron con el nombre "Febrero Victorioso". Nos explica el profesor Němeček de qué trató.

"Doce ministros no comunistas presentaron su dimisión. Se barajeaban dos opciones: una era presentar estas dimisiones directamente al presidente Beneš para su aceptación o disolver el gobierno y convocar nuevas elecciones. Los comunistas sugirieron llenar el gobierno con nuevos miembros y así lo hizo el Primer Ministro comunista de entonces, Klement Gottwald. Aquí vemos el papel ambiguo de Masaryk porque no se unió a la posición de estos doce ministros democráticos".

El presidente Edvard Beneš aceptó las dimisiones y se formó el gobierno checoslovaco según la propuesta de los comunistas. De esta manera hubo un vuelco en el desarrollo democrático que el país había comenzado a experimentar en beneficio de la doctrina política comunista.

La decisión de Masaryk de no sumarse al grupo de ministros en dimisión así como la aceptación por parte de Beneš de las sugerencias de Gottwald resulta en una suerte de contradicción, sobre la que reflexiona nuestro historiador en entrevista.

"Se puede decir que fue una de las decisiones de Masaryk que difícilmente se pueden entender, pues él por un lado bien sabía que se trataba de la democracia de Checoslovaquia. Por otro lado, siempre apoyó a Beneš, tal como se lo había encargado su padre en sus últimas palabras antes de fallecer: 'apoya a Beneš'. Y bueno, éste seguía siendo el Presidente".

Sujetado a un devenir histórico

En cualquier caso, los comunistas ya estaban preparados para una reestructuración del gobierno, tanto dentro del marco institucional como no institucional. Agrega Jan Němeček que probablemente nadie en el lugar de Masaryk, aunque asumiese una postura diferente a la de él, hubiese podido cambiar el curso de la historia.

Lo cierto es que todos estos hechos del año 45 devastaron a Masaryk.

Jan Masaryk y Edvard Beneš, foto: ČTJan Masaryk y Edvard Beneš, foto: ČT "Empezó a tener depresiones a causa de todo lo que pasaba, es que era algo que no podía remediar. Leí cartas de gente en el exilio que le escribía e interpelaba a Masaryk: '¿qué es lo que está pasando allá en Checoslovaquia, por qué están negociando de esta manera, por qué los comunistas están ganando tanta influencia ?' A lo que Masaryk respondía: 'basta, por favor, déjenme ser, ya, déjenme'. Estaba cansado, exhausto. En este sentido se podría decir que estaba exactamente en el mismo estado que el presidente Beneš".

Pese a que las contigencias históricas de 1945 hayan puesto en duda la capacidad real de Masaryk como hombre de Estado, es mucho lo que se puede rescatar de él desde una perspectiva más humana. Una de las grandes virtudes de Masaryk era su poder discursivo y la fuerza de su presencia radial entre las masas.

Para el gran conjunto social de aquella época en este sentido Masaryk hijo fue un ícono. El alcance de su discurso y su carisma fue inmenso.

"Él se sentía a gusto entre la gente, mucho más que en los círculos políticos, las reuniones oficiales. Ese simplemente no era su fuerte. Él era feliz en reuniones sociales con la gente común. Le gustaba hablar y se expresaba muy bien, como si hablara siempre desde una radiodifusión".

Gracias a su madre Charlotte Garrigue, quien era estadounidense, Masaryk se expresaba de manera formidable en lengua inglesa. Además de este vínculo natural con el mundo anglosajón era capaz de entenderlo, puesto que también recibió parte de su educación en Estados Unidos.

Entre los méritos de Jan Masaryk como diplomático destaca su papel como propagador de pensamientos en partes del mundo que eran muy ajenas a Checoslovaquia. Agrega Němeček.

Jan Masaryk, foto: Library of Congress, public domainJan Masaryk, foto: Library of Congress, public domain "La manera en cómo logro colar la idea de la liberación de Checoslovaquia entre los círculos anglosajones. Sus discursos no eran nada arreglados, eran espontáneos, comprensibles. Desde el punto de vista propagandístico, tuvo alcances inmensos. Otra cuestión es hasta qué punto tuvo éxito desde el ángulo político, de imponerse políticamente".

Entre tanto acontecer histórico y lo que de éste se ha interpretado, se ha olvidado al Masaryk de carne y hueso, al hombre real con sus debilidades y conflictos internos. De hecho, se echa en falta una biografía objetiva de él y un acercamiento a su mundo interior. De éste algo nos asoma el profesor Jan Němeček.

"La personalidad de Jan Masaryk es de verdad bastante complicada, también porque había, digamos, ciertos factores genéticos, heredados de su madre Charlotte Garrigue, de quien no heredó un estado de absoluto equilibrio psiquíco. Incluso antes de la Primera Guerra Mundial pasó una corta temporada en un sanatorio en Estados Unidos, donde le diagnosticaron una ligera esquizofrenia".

En su estado psíquico en ocasiones alterado se encuentran los motivos suficientes para un suicidio. En cuanto a la muerte de Jan Masaryk el profesor Němeček prefiere citar las palabras de quien fue embajador de Estados Unidos en Checoslovaquia durante la gestión de Masaryk hijo, Laurence Adolph Steindhart (1892-1950).

En aquel entonces éste dijo "podemos ensamblar las pruebas recolectadas de tal manera que hablen de un asesinato, pero también las podemos organizar de otra manera para que nos hablen de un suicidio".

Un par de horas después de que se encontrase el cuerpo de Masaryk en el patio del Palacio Černínský, el Ministro del Interior declaró públicamente que había sido un suicidio. Dicha teoría se mantuvo hasta la Revolución de Terciopelo cuando se abrió otra investigación que finalmente se cerró en el año 2004 declarándolo como homicidio. El historiador Němeček nos ofrece su opinión personal al respecto.

Jan Masaryk, foto: ČTJan Masaryk, foto: ČT "No hay pruebas relevantes para ello. Para hablar de suicidio está la situación sin salida en la que Masaryk se encontró después de la crisis de febrero de 1948, cuando se dio cuenta adónde se direccionaba el país. Por otro lado, debemos preguntarnos por qué los comunistas habrían querido asesinarlo, la Policía Secreta soviética, como se dice".

Agrega que para la gestión de Gottwald la presencia de Jan Masaryk era más bien algo conveniente porque era la continuidad de lo democrático y de algo por lo que se había estado luchando por mucho tiempo.

Los archivos históricos poco revelarán sobre su muerte y cómo lo afectaba internamente lo que sucedía en un nivel macro a su alrededor. Son más las interrogantes que las respuestas, pero lo que sí permanece en la memoria de la nación checoslovaca es la voz y la fuerza de las palabras de Jan Masaryk.